15/10/07

Lanzas y Flores


Anoche tuve un sueño. Vi tinieblas y ceniza cerniéndose sobre un bello campo de lanzas y flores. En medio había una niña triste y sola, que lloraba cubierta por un manto hecho de escamas. Desconsolada, llamaba una y otra vez por sus nombre a personas que no conocía, pero a la vez añoraba.

Un caballero de reluciente armadura pasaba por el campo montado en un alazán.

Conmovido por al escena, le ofreció la mano y llevarla con ella.

La muchacha dejó de llorar y le asió la mano, tiró de ella. El caballero no lograba zafarse. Forcejeó con la mano de la niña hasta quedar exhausto. Y entonces cayó al suelo y el caballo se alejó. La niña le soltó la mano y le dijo que se fuera, mas el noble caballero no se marchó. Ella le imploró que se alejara, que no quería que de hambre muriera.

- He perdido mi caballo - respondió -, ya no tengo adónde ir. Tal vez muera, pero hasta entonces no tendrás que llamar a nadie para que te acompañe en el llanto, pues me quedaré contigo.


Desperté entonces en sudores. Apenada, una lágrima resbaló por la cara al pensar en aquella triste historia... y supe entonces que aquella niña era yo, y que aquello eran mi recuerdos.



Diario personal de lady Eraide Sen Ukain

Circa -17 de la Era Común





Prólogo del primer volumen de "La canción de la Princesa Oscura". Estracto de un diario escrito casi 500 años antes que empiece la historia que en la saga se relata.