Sacro Imperio Eidénico (Sociedad)

Aunque el Imperio ha impuesto ciertas costumbres y ha modificado en parte el modo de vida de las regiones que ha conquistado, cabe decir en su favor, que también ha sabido mantener las identidades de las provincias que lo consolidan como un enorme crisol que conforma una sola nación. Aun ello, no son extraños los movimientos nacionalistas e independentistas, que suelen ser acallados con bastante violencia, cosa que conlleva opiniones desiguales respecto a la rudeza militar del gobierno.
Son famosas las tropas imperiales por su marcial disciplina y su efectividad en combate. El ejército imperial se articula en cuatro cuerpos, ejército de tierra, de mar, de aire (referente a la sección de los dirigibles) y la guardia imperial; cada uno de ellos dirigido por un comandante.
Existen dos clases sociales principales dentro del imperio, básicas y fundamentales, en torno a las cuales gira toda la estructura social de las ciudades, la posesión o no de la ciudadanía. De esta forma, si eres ciudadano eres poseedor de ciertos privilegios sociales y jurídicos, así como en el trato, puesto que si careces de ella es equivalen como a si fueras un extranjero. Obviamente, una persona que no sea ciudadano puede conseguir serlo por distintas vías. La primera y más común es sirviendo en el ejército imperial, normalmente en la legión de las fronteras, durante tres años como mínimo y habiendo conseguido rango superior a sargento. Otros medios es ordenándote sacerdote, puesto que estos son ciudadanos, aunque esto requiere una preparación de varios años para dar tu vida al sacerdocio. También se puede llegar a acuerdos económicos con la administración para “comprar” este derecho, aunque esta forma no sea muy legal (aun ello es bastante usada por la gente que posee un capital respetable). El ser ciudadano solo se hereda de los progenitores si ambos lo son, en caso de que uno de los dos cónyuges no lo sea, el hijo pierde este derecho por nacimiento.

Entradas populares de este blog

LA GUERRA SIN NOMBRE