3/11/09

Reflexiones hacia 2010

Tras un octubre ajetreado se presenta un noviembre más tranquilo pero con mucho trabajo por delante.

El viaje a Barcelona fue agotador y, pese a que no tenía ninguna presentación este año, fue un placer poder visitar a algunos amigos, editores y colegas de profesión. Lástima que entre todo el caos me quedara mucha gente por saludar, pero moverse por el salón y tan pocas horas se hace difícil.

Pero pese a la paliza, ya volviendo en el tren por la noche a Valencia y haciendo cuentas de cómo habían resultado las reuniones con mi dos editores (TimunMas y Planeta deAgostini) me sentí bastante optimista.

Ha sido un 2009 duro, con más amargor que dulzura. Aunque he subido pocas cosas he tenido mucho trabajo entre manos, sobretodo con el cómic, que iba sufriendo una y otra vez retrasos en los calendarios de publicación.

Además, el reto de la tercera novela, tal vez por mi ambición me costó bastante de delinear, pero con esta quería marcar un antes y un después. A fin de cuentas es un cambio de ciclo en la saga y tenía que pensar detenidamente sobre cada uno de los personajes (y como bien sabéis no son pocos). Pero a día de hoy ya la estoy escribiendo, así que nadie pierda el sueño ;)

Pero este año de sinsabores repercute en un interesante 2010, donde van a convivir el cómic, la tercera novela, además de que intentaré darle un nuevo impulso a las dos primeras.

Si bien la saga a día de hoy a mi gusto tiene un punto flaco. Es la promoción y la publicidad. Es un área que me encanta, que me gustaría mucho planificar con mimo para que la gente conociera bien la historia de la Princesa Oscura y que se interesaran por la historia, pero con tanto trabajo encima de la mesa me es casi imposible abordar. Es más, ya me cuesta actualizar este blog (que poca gente conoce...)

Es una lástima pero espero encontrarle alguna buena solución.

Mientras... 2010 me pone de buen humor. Cumpliré ya treinta años en marzo y, aunque aun me gustaría haber hecho más, estoy satisfecho con mi vida y mi trabajo hasta ahora. La próxima década habrá que ser más ambicioso todavía!

Lo dicho... me siento optimista