Sacro Imperio Eidénico (Historia y política)

Historia y política

Tras diversas guerras que conformaron la anexión de las coronas de Tiria, Arqueís e Ilnoa, en el año 239 e. c., resucitando las antiguas ideas imperialistas de los dragones, se empieza a gestar la idea del Imperio. Julio I, llamado “el fundador”, instauró las directrices por la cuales el imperio aun hoy lucha, pacificación y unificación de todos los territorios de Eidem bajo un mismo poder libre de la tiranía de los dragones, así como la de la expansión de la Santa Orden en su defensa de la “verdadera fe”. Pedro II “el alto” sería quien impusiera el escudo del tigre como símbolo de la conquista imperial en el 355 señalando al Imperio como los nuevos señores de la tierra. Bajo estos preceptos nació el Sacro Imperio Eidénico.


El Emperador es la máxima autoridad, y aúna en extremo los tres poderes del gobierno. La sucesión es de padres a hijos (ley sálica), sucesión que aun no se ha visto alterada hasta la actualidad. Como representación del pueblo se encuentra el senado, elegido entre los sabios del país, y compuesto por 75 senadores (en proporción por cada provincia). Ellos son los encargados de atender los asuntos rutinarios del pueblo y son los que presentan las inquietudes de los ciudadanos al emperador. El senado tiene una gran capacidad de actuación, pero siempre vetada por la autoridad del emperador, ya que en teoría no pueden actuara sin su consentimiento, cosa que ha promovido distintas tramas y asuntos en el tiempo en el que ambos se han enfrentado. En épocas anteriores, el senado no contaba con la libertada de la que goza hoy en día, pero con el tiempo ha ido acrecentando su poder dentro de la jerarquía del Imperio. Debido a eso, Vargas III, padre del actual emperador, puso veto a esta escala de poder, aun el descontento del pueblo.


Fue precisamente este emperador, Vargas III, quien abolió la esclavitud del Imperio, convirtiendo a esas personas libres de sus antiguos amos, pasando a lo que hoy se conoce como servidumbre. Esto quería decir que pasaba a ser un oficio remunerado, contrayendo aquellos que lo practican los derechos de persona no ciudadana, ya que antes carecían de ellos.


El actual emperador es Alejandro I. Su todavía corta, pero brillante carrera, está salpicada por la ruptura con Salania y el empeoramiento de las relaciones, ya antes complicadas de por si, con la República de Kresaar, estallando una escala de tensión bélica ente estas dos grandes potencias. Aún ello, cabe destacar el aprecio del pueblo que se ha sabido ganar, gracias aun estado de seguridad ciudadana y crecimiento económico.


Actualmente, en el Imperio existe una gran duda respecto a la sucesión del emperador, ya que éste cuenta con una sola hija, Anmia, y su mujer Jana cayó en una extraña enfermedad que la mantiene en un estado de continuo sueño, por lo que cada día que pasa la línea sucesoria se ve en entredicho, ya que es directa y entre varones, y la iglesia no permite un nuevo matrimonio si no se enviuda; dando origen a la posibilidad de un cambio en la línea de sucesión.

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